MEDITACIÓN DIRIGIDA A LA VACUIDAD DEL DOLOR MENTAL






Existen problemas viscerales, emocionales y de pensamiento que generan sufrimiento.

Es evidente que la presencia de una estructura subliminal de la Identidad, aunque no es real propiamente hablando, crea todo ese sufrimiento debido al deseo y apego.

 

Las Identidades subliminales en Psicología se llaman Id, Ego y Super-ego, que son las equivalentes en el Dharma a la Confusión, la Codicia y la Aversión.

Normalmente llamamos a eso tensión mental, que a su vez puede causar tensión física. Sin embargo, el problema con el DOLOR y la presencia del sufrimiento, mientras que está asociada con las Identidades, no son los motivadores principales de la forma de sufrimiento mental que aparentemente incrementa la experiencia del dolor natural.

 

El motivador principal, ayudado por las estructuras subconscientes de la Identidad, es el “Yo” y el “Mi”, que hacen sentir el dolor en “mi cuerpo” y “mi mente”, en lo que es “mío”.

 

No puede existir nada “mío” sin la presencia conceptual de “yo”.

 

En la presencia de ese “yo” experimentamos entonces “mi dolor natural” y “los agregados mentales a ese dolor”.

 

Así pues, ahora quizás puedas aceptar y entender al menos que ese “yo” opera en detrimento y que el agregado mental al dolor no es necesario. Pero ¿cómo logras que funcione?

 

Sólo la meditación es la respuesta, no la meditación simple de relajación sino la meditación que permite a la cognición alcanzar un debilitamiento del “yo” hasta donde sea posible.

 

Esta es una meditación que permite al subconsciente hacer el trabajo, no hace falta que opere la parte consciente. Así pues, la principal acometida de esta meditación, como de otras con un objetivo análogo, se encuentra en la pre-programación.

 

Todo lo que uno tiene que hacer es dirigir la parte inconsciente en la pre-programación y permitir al sistema llevar a cabo la tarea silenciosamente dentro de la meditación real.

 

La tarea de dejar marchar ese “yo” es larga y a veces tediosa, requiere de una gran dedicación. Así que tomamos la vía más sencilla de internalizar el hecho de que el dolor mental agregado está vacío, que no tiene una sustancia real y sale como consecuencia de una auto-compasión mental (que es falsa).

 

La pre-programación consiste entonces en imaginarte a ti mismo sentado realmente durante la meditación, estableciendo la entrada y salida de la respiración con una atención al fondo, así como el Qi sensorial (ver la sección sobre La Base Piramidal de todas las Meditaciones). Entonces imaginas primero la aparición del dolor mental, lo ves subiendo, generado por la mente… lo ves agregado al dolor natural, y entonces ves de inmediato que se separa y se desprende, dejando el dolor natural como una experiencia que no llega a ser desagradable. Ves el agregado al dolor cayendo en la nada como si regresara al vacío de la mente. Ves que en realidad no tiene sustancia y no se trata de dolor en absoluto.

 


Ahora bien, te llevará algún tiempo establecer estas visiones de fantasía con una cierta facilidad y estabilidad… Hasta que no sea estable, la meditación no será cien por cien eficaz, así que la proporción de tiempo empleado en la pre-programación debe ser bastante grande en comparación con la que empleas en la meditación propiamente dicha.

 

Pero con determinación y perseverancia en la vida cotidiana, cuando no se practica ni la pre-programación ni la meditación real, encontrarás la presencia del dolor natural sin el agregado mental y puedes aceptarlo como una señal positiva de que el sistema está funcionando a tu favor.

 

De hecho puede haber ocasiones en que aceptes el dolor natural como si en realidad fuera agradable.

 


ENGLISH VERSION



There are visceral, emotional and thought problems that generate suffering and it is evident that it is the presence of these Identity complexes, which are in no way real, that generate that suffering by desire and by clinging.

Normally we call that mental stress, which is turn can cause physical tension. The problem however with PAIN and the presence of suffering, while associated with the subliminal identities, that in psychology we call Id, Ego and Super Ego, the equivalents of Confusion, acquisitiveness and Aversion in Buddha Dharma are not the prime motivators of the form of mental suffering than apparently increases the experience of natural pain.

The principal motivator, aided and abetted by th subconscious Idenity complexes is the "Self", the "Me" that makes the mind and body and the pain "Mine".

There can be no "Mine"  without the conceptual presence of "Me".

In the presence of that "Me" then we experience "my natural pain" and my "mental attachments to that pain".

So now perhaps you can accept and understand mentally at least that that "Me" is a detriment and that and that the "mental attachment" to pain is not necessary. But how do you make that work for you.

Only meditation is the answer, but not relaxation meditation but the meditation that allows cognition to attain greater "non self" strength.

This is a meditation which allows the subconscious to do the work not the conscious. So the main thrust of the meditation, like most of the others we have been speaking of here in this web page is within the pre preparation.

All one has to do id direct the unconscious in the pre preparation and allow the system to get on with the task silently within the actual meditation.

The task of letting go that "me" is long and at times tedious and requires great dedication o the task, so we take the more simple route of internalizing the fact that the mental pain attachment is empty, that is it has no real substance and is a result of metal "self compassion".

The pre meditation entails then of imagining yourself actually sitting in the meditation, establishing the correct in  and out breathing attention in the background, establishing the total Qi, and imagining first the arising of the mental pain, see it arise, generated from the mind... see it attach itself to natural pain, and then see it immediately detach itself and fall away, leaving natural pain as a not disagreeable experience. See it fall away into nothing as if falling back into the emptiness of the mind. See that it is really without substance and is not really pain at all.

Now it will take some time to establish these fantasies whenever you can with a certain ease and stability... Until it is stable the meditation will not be one hundred percent efficient, so the proportion of time spent in pre preparation must be vary great compared to that which you spend in meditation.

But with determination and perseverance in the normal day when neither pre preparation or actual meditation is being practiced you will find the presence of natural pain without the mental addition and can accept it as a positive signal that the system is working on your behalf.

In fact there will be times when the natural pain is accepted as actually being pleasant.





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