Cuando
hay cualquier tensión interna en la toma de decisiones que se le puede pasar
por alto a la cognición, puede haber una resolución que parece no haber sido un
problema serio de toma de decisiones en absoluto y que a menudo se puede
detectar por la fuerza emocional de la respuesta. Esa respuesta emocional puede
tomar el aspecto de un alivio.
Cuando
eso ocurre, uno debe preguntarse de inmediato, “Alivio, ¿de qué?”. La respuesta
puede revelar que hay una identidad en oposición, lo cual resulta importante si
esa identidad es el Super-ego con una fuerte base académica, científica o del
Dharma.
En otras ocasiones uno también puede encontrar gran alivio, pero con una pequeña
voz que sigue incordiando por detrás. No será suficientemente fuerte como para
causar más tensión o conflicto, pero detectarás su presencia si te sientas
tranquilamente después de tomar cualquier decisión que sea importante.
En el
Budadharma del Mahayana hablamos de “dos oscurecimientos”: el “oscurecimiento
concerniente a lo conocible” 隐晦知识 冲突 (en sánscrito, jñeyā-varaṇa), y el “oscurecimiento de las
emociones en conflicto” 隐晦 冲动 冲突 (en sánscrito, kleśa-varaṇa).
En ambos casos está muy clara la presencia de la identidad en forma del “yo que
piensa” y del “yo que siente”.
El
oscurecimiento concerniente a lo conocible, 隐晦知识 冲突
Podemos
considerar este caso, cuando hay conflicto entre dos creencias distintas de
igual fuerza que causa estrés y tensión, como un caso de disonancia de
creencias.
El resultado siempre es un oscurecimiento por la introducción de un elemento
que no tiene relación con la verdad por lo que concierne a ambas creencias. Ese
nuevo elemento, inventado por la mente con el fin de reducir el nivel de
tensión, añade peso a una u otra creencia, habitualmente en la dirección de la
creencia orientada a los deseos.
Ese oscurecimiento concerniente a lo conocible introduce un elemento que dota a
la creencia ganadora de un alto nivel de certeza, lo que produce una postura
infranqueable de la identidad. Nunca hay conocimiento de la disonancia en sí,
ya que el estrés y tensión pueden permanecer por completo debajo del nivel de
conciencia, aunque sí se pueden reconocer los dos sistemas de creencias y se
puede considerar que la solución se ha resuelto de forma correcta.
El
oscurecimiento de las emociones en conflicto, 隐晦 冲动 冲突
En el Dharma chino hay siete estados psicológicos llamados emocionales, que la
psicología del Dharma modificaría y aumentaría en número:
Estar alarmado, 驚
Tener miedo, 恐
Actuar por placer, 喜
Tener ira o aversión, 怒
Estar en duelo, 悲
Tener ansiedad, 憂
Estar en el proceso de considerar, 思
Así pues, si la experiencia del estado de considerar está en conflicto con la
experiencia de aversión y hay un equilibrio en ese conflicto, el estrés
resultante produce el oscurecimiento de uno u otro.
Ese oscurecimiento cubre la disonancia y provee un elemento falso que añade
peso a una emoción teórica como consecuencia. En el ejemplo anterior, la
experiencia de aversión o la de considerar se negarían o invalidarían.
En el caso de un oscurecimiento de conocimiento, mientras que la identidad de
“yo, mi, me” se puede identificar claramente, los factores de peso añadido
pueden ser viscerales, emocionales o mentales. Por el contrario, el
oscurecimiento llamado emocional puede tener una base visceral o emocional.
En el caso de uno de los siete elementos elegidos por los antiguos chinos,
estar alarmado sería una experiencia generada como resultado de la atención a
una amenaza aparente, con una conciencia general de identidad (“yo” o “a mí”).
El miedo, el placer y la aversión se considerarían básicamente impedimentos en
forma conductual, como consecuencias viscerales, y los tres últimos estados se
tendrían por emocionales. Aunque el miedo, el placer y la aversión se
consideran impedimentos de base, el placer provoca una respuesta de la
identidad emocional y la aversión, una respuesta de la identidad mental. Estas
tres respuestas de identidad serían subliminales por supuesto y solo existirían
en la medida en que se pueden cosificar a partir de conjuntos de recuerdos.
Estar en duelo 悲, estar ansioso 憂, y estar considerando 思 tienen fuertes variaciones cognitivas. Pero cada uno de
los tres se puede relacionar más directamente con la identidad visceral,
emocional y mental respectivamente.
Uno nunca puede estar seguro de que la disonancia está presente, pero hay indicios
fuertes, como la fuerza de la creencia y la intensidad de la respuesta
emocional. En términos de la disonancia de creencias, el verdadero pensamoento
lógico o lateral no juega papel alguno y aunque para un observador externo no
haya razones válidas para la creencia, la persona que ha experimentado la
disonancia subliminal estará segura de su decisión y puede incluso llegar a una
terquedad obcecada.
En el caso de la disonancia emocional no tiene que haber un apoyo razonado o de
creencia para el elemento que la resuelve… Solo hace falta una convicción
emocional intensa, que puede llegar hasta la expresión “Está más allá de mi
control” en el caso de las adicciones.
Así, una adicción emocional a la informática puede ser consciente como
impedimento para el estilo de vida de uno, pero se puede justificar con esa
frase notable, “Es que me arrastra más allá de mi capacidad de controlarme”.
Así que cuanto más intensa sea la convicción consciente de la creencia o la
emoción, mayor probabilidad de que haya disonancia. Naturalmente hay otras
adhesiones fuertes a creencias, pero en general se validan en términos sociales
si las creencias son aceptadas socialmente como verdaderas.
Pero hay otra complicación: el hecho de que las experiencias viscerales pueden
llevar aparejadas asociaciones emocionales y mentales, igual que las
experiencias emocionales pueden arrastrar asociaciones mentales, así que hace
falta una clara introspección que llegue hasta las raíces de la cuestión.