LA MEDITACIÓN DE ABSORCIÓN DE LA OSCURIDAD

 



En el útero hay oscuridad y ahí es donde comenzó tu conciencia. Así que podemos decir que la absorción de la oscuridad es un regreso al estado embrionario sin conciencia cognitiva.

Un bebé en el útero tiene la capacidad de reaccionar a la luz, pero cuando sale de la oscuridad del útero, descubrimos que su rudimentario sentido de la visión es muy deficiente. La luz no está diferenciada y, si fuese un adulto el que tuviera esa vista, se le consideraría ciego por su incapacidad para discriminar.

Dentro de la memoria, tienes encerrada una conciencia primordial de este estado de oscuridad. El regreso completo a ese estado por vía de la meditación de la oscuridad, si eres capaz de lograrlo, cambia durante un tiempo la conciencia sensorial habitual del cuerpo y el cerebro.

En estas meditaciones, aunque la mente se extienda hacia afuera, en realidad vuelve los sentidos hacia dentro.

Como es normal en este mundo del Samsara manchado, esta meditación, igual que otras, se ha convertido en una fruta suculenta que se contamina y luego se vende en el mercado. Así que cuidado con los fraudes cósmicos.

Dejad que lo explique.

En el yoga, hay cinco estados principales de conciencia. Son el estado de atención plena y relajada, el estado de vigilia, el estado de ensoñación, el estado de sueño y por último el estado de conciencia silenciosa.


Es este estado de conciencia silenciosa lo que en nuestro Chan llamamos “el devenir de la conciencia”. Si permanecemos en ese estado, estamos inmersos en un profundo espacio interior. No creas por un momento que este es el famoso “vacío” ni el “despertar”, ni fuerzas cósmicas ficticias ni algo que te proporcione poderes extrasensoriales. Es una simple meditación sin complicaciones, y aunque entrar en este devenir de la conciencia se puede emplear para las contemplaciones más elevadas cuando hay pre-programación y comprensión completas, es sin embargo una conciencia de la fuente de la vida. Si se hacen meditaciones correctas, hay una calma y bienestar que permiten la conexión con el Qi, la energía universal y con la fuente original, Wu Qi.

Es por tanto una conciencia basada en la memoria de la fuente de la vida y si se hacen meditaciones correctas, hay una calma y bienestar que permiten la conexión con el Qi, la energía universal y con la fuente original, Wu Qi, descrita como “pre-Cielo”, se traduce directamente de manera paradójica como “carente de Qi”.

Eso no significa que Wu Qi sea en realidad un estado en el que no hay Energía. Quiere decir que es la fuente de la que surge toda la energía y a la que regresa toda energía. Es el estado que la cosmología del Dao afirma que existía antes de la generación de universo.

Algunos asemejan este Wu Qi a la “luz” en su estado no percibido, pero aquí estamos hablando de las impresiones de la conciencia humana. Sólo cuando existe la conciencia puede el sistema sensorial proyectar la ilusión de la luz y la oscuridad. Así pues, para el ser humano podemos decir que de la oscuridad surgió la primera Luz no diferenciada.

Wu Qi es por tanto la conciencia, aunque subliminal, de la oscuridad que de hecho es parte de la luz, porque la existencia de luz y oscuridad es un concepto mental dual.

Por tanto la meditación de la oscuridad no nos lleva a una condición “previa al Cielo”, sino únicamente a un “recuerdo del útero”, una conciencia subliminal válida de ese estado, y por consiguiente, a experiencias primitivas que lo acompañan.



LA MEDITACIÓN


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