MEDITACIÓN CAMINANDO EN LA RECTA ATENCIÓN DE LA TAREA





Es curioso que una simple tarea como lavar los platos a mano causa tan gran disgusto y una evitación general, así que aquí emplearemos este lavado de los platos como ejemplo de tarea diaria a la cual puede aplicarse la Recta Atención con el método de la Meditación Caminando.

Mientras que aquí no podemos decir realmente que sea una Meditación Caminando, la Recta Atención puede considerarse como tal en el sentido de que la atención, dirigida a cualquier tarea que uno esté haciendo, se genera de la misma manera que en la Meditación Caminando tradicional.

Por ejemplo, al  lavar los platos hay una atención dirigida a la postura, al movimiento de los brazos, las muñecas, manos y dedos. La atención es a la textura de la vajilla y el detergente, a la temperatura del agua y otros factores involucrados en la tarea.




Esta enseñanza viene de un maestro indio (Osho) que en sus últimos días se convirtió al budismo. Es una de las mejores explicaciones de la Recta Atención con Energía Recta que he encontrado. La exposición de lo que pasa en la mente de Buda es una narrativa literaria, pero ha tratado el tema de la Atención Recta de una manera perfecta. La práctica de Recta Energía con Recta Atención es imprescindible para conseguir una meditación que funcione.

                                                                                                                
Shan jian

 

El camino de la meditación es arduo y muy contradictorio. No hay nada que puedas encontrar más contradictorio que la meditación. Es contradictoria porque tiene que comenzar como esfuerzo y debe terminar como ausencia de esfuerzo. Pero así es como es. Quizás no seas capaz de captar con la lógica cómo ocurre, pero en la práctica sucede. Llega un día en el que simplemente te hartas de tu esfuerzo y éste se cae.


Así le ocurrió a Buda. Durante seis años realizó todos los esfuerzos posibles. Ningún ser humano ha tenido una obsesión semejante por llegar a la iluminación.
Hacía todo lo que podía. Iba de un maestro a otro, y todo lo que se le enseñaba, lo hacía perfectamente.
 

Ese era el problema, porque ningún maestro podía decirle, “No lo estás haciendo bien, y por eso no tienes resultados”. Eso era imposible. Practicaba mejor que cualquier maestro, así que los maestros tenían que confesar, “Esto es todo lo que tenemos que enseñar. Más allá, no sabemos. Busca en otro sitio”.

Era un discípulo peligroso, y sólo los discípulos peligrosos tienen éxito. Estudiaba todo lo que podía.
Cualquier cosa que se le dijera, la hacía, exactamente como se lo habían dicho. Luego iba al maestro y le decía, “Lo he hecho, pero no ha ocurrido nada. ¿Y ahora, qué?”


Los maestros le decían, “Hay un maestro en los Himalayas, ve ahí”. O, “Hay un maestro en tal bosque, ve ahí. No sabemos más que esto.”


Dio vueltas y vueltas durante seis años. Hizo todo lo factible, todo lo humanamente posible, y entonces se hartó. La empresa entera parecía inútil, estéril, sin sentido. Una noche relajó todos sus esfuerzos. Estaba sentado bajo el árbol de Bodhi y dijo, “Ahora todo se ha acabado. No tengo nada que hacer en el mundo. Todo se ha acabado. No sólo en este mundo, sino en el siguiente también”.



De repente, todos los esfuerzos se desprendieron.

Estaba vacío, porque cuando no hay nada que hacer, la mente no puede moverse. La mente se mueve sólo porque hay algo que hacer, alguna motivación, alguna meta. La mente se mueve porque algo es posible, hay algo que se puede conseguir, si no hoy, entonces mañana. Si existe la posibilidad de conseguir algo, la mente se mueve.


Esa noche Buda llegó a un punto muerto. En realidad, murió en ese preciso instante porque no había futuro.
 

No había nada que conseguir, ni nada que pudiera conseguirse. “Lo he hecho todo. El mundo entero es inútil y toda esta existencia es una pesadilla”. No sólo se le antojó fútil el mundo material, sino el espiritual también. Se relajó. No es que hiciera nada para relajarse. Esta es la cuestión que hay que entender: no había nada que le provocara tensión, por tanto se relajó. No hubo esfuerzo alguno por su parte para relajarse.


No es que intentara relajarse bajo el árbol de Bodhi.
No había nada que hacer, nada por lo cual estar tenso, nada que desear, ningún futuro, ninguna esperanza. Esa noche su desesperanza era total. La relajación ocurrió. No puedes relajarte si queda algo que conseguir que sigue dando vueltas en tu mente. Le das vueltas y vueltas y más vueltas. Pero esa noche, las vueltas pararon de repente, la rueda se paró. Buda se relajó y se durmió. Cuando se despertó por la mañana, la última estrella se estaba poniendo. Vio cómo desaparecía la última estrella, y con esa estrella él desapareció por completo, se convirtió en un ser iluminado.



Entonces la gente empezó a preguntarle, “¿Cómo lo has conseguido? ¿Cuál ha sido tu método?” Podéis comprender la dificultad de Buda. Si decía que lo
había logrado usando algún método, sería un error, porque lo logró sólo cuando no había método. Si decía que lo había logrado a través del esfuerzo, sería un error, porque lo logró sólo cuando no había esfuerzo.
Pero si decía, “No hagáis esfuerzo alguno y lo lograréis”, también sería un error, porque esos seis años de esfuerzo eran el telón de fondo de su ausencia de esfuerzo. Sin esos seis años de intenso esfuerzo, no se podría haber logrado este estado de no-esfuerzo.
Sólo por causa de ese denodado esfuerzo llegó a la cumbre. Luego, cuando ya no tenía adonde ir, se relajó y cayó al valle.


Hay que recordar esto por varias razones. El esfuerzo espiritual es el más contradictorio de los fenómenos.


Hay que hacer el esfuerzo, con plena conciencia de que nada puede lograrse a través del esfuerzo. Hay que realizar el esfuerzo únicamente para alcanzar el no-esfuerzo, porque si te relajas, nunca llegarás a la relajación que le vino a Buda. Sigues haciendo todos los esfuerzos, hasta que de forma automática llega un momento en el que a base de puro esfuerzo llegas a un punto en el que te ocurre la relajación."


Muy bien acertada.


 

En la concentración la Recta Atención es unidireccional, no importa si la diana es visible o una idea. También es esencial que uses la más mínima energía posible para permitir el seguir con esa atención uni-direccional.


LA RECTA ATENCIÓN

La idea de la Recta Atención aplicada en su forma cotidiana consiste en el estar siempre presente en el momento, sin pensar en el futuro ni el pasado, usando una de las técnicas de tranquilizar la mente. 

La técnica más común para apartar las distracciones es el nombramiento. Darse cuenta de las interferencias de la mente que entra con algún pensamiento para distraer, y nombrar diciendo: "Pensamiento", entendiendo el sentido como "Esto es un pensamiento, no vale". Repetir el nombrar "Pensamiento" con cada uno que aparece, sin darle ninguna importancia, permitiendo que pase de largo.

Ahora hablo de la Recta Atención aplicada para ver mas allá de la tranquilización de la mente y para la CONCENTRACIÓN.

La idea es bastante simple, pero necesita mucha práctica.

 

Para ello presento tres ejemplos.

 

Un pescador con la caña en el agua, su tarea en marcha, está relajado en la ribera del agua. Claramente si la pesca fuera algo de tensión, no lo haría.  ¿Qué hace entonces?  Empalma cebo y anzuelo, lo lanza al agua y espera. Pero ¿qué hace exactamente durante el tiempo de espera? Dirige la atención hacia el punto en el extremo de la caña en espera de una movimiento.  El movimiento lo sentirá como un ligero tiemble del punto. Si no está muy atento, su reacción sería lenta y su presa escapará. Entonces dirige su atención constante a ese punto. Esta es la Recta Atención. Pero el pescador también disfruta con otras cosas más, así que mantiene una atención muy aguda en la caña, al mismo tiempo que una vista general de fondo. Esta es la Recta Atención.

Pero nota que no usa mucha energía ni fuerza. Solo hace la mínima necesaria para vigilar la caña perfectamente y nada más… Si pusiera más fuerza se cansaría y generaría tensión.  Entonces ese pescador está usando la Recta Energía.

ESTO ES LA RECTA ATENCIÓN CON RECTA ENERGIA APLICADA AL EXTREMO DE UNA CAÑA DE PESCAR.

 

Una persona en el jardín en una noche clara llena de estrellas sin luna tiene gran suerte y puede ver una estrella muy bella.  Se siente muy contento y quiere compartir esta experiencia  con su amiga.  Entonces no quiere perder de vista esa estrella, porque hay docenas de estrellas más en el mismo área.

En ese momento llama a su amiga. “Ven aquí a ver esta estrella”. Pero como no quiere perder la visión aplica una mirada solo a esa estrella. Aunque también está viendo todas las otras también de fondo.  Esta es la Recta Atención.

Pero su amiga está muy lejos, tarda en llegar y no quiere usar mucha energía mental, porque puede perder la estrella. Así que no usa energía ni fuerza porque entonces se cansaría. Por eso usa la mínima energía necesaria….

ESTA ES LA RECTA ATENCIÓN Y RECTA ENERGIA

 

En los días antiguos el entrenamiento para una cirujano era el cortar una hoja de loto, mientras se encontraba flotando en el agua, desde arriba hasta abajo sin cortar el otro lado.   Esta es la recta atención. Pero había otra regla. Cuando hace su incisión la hoja no debe sumergirse bajo el agua. Esta es la recta energía.  Solo el perfecto enlace entre atención y energía funciona.

ESTO ES RECTA ATENCIÓN Y RECTA ENERGIA

 

Entonces en el día cotidiano usa la Recta Energía con Atención recta en todo lo que haces, pero no en la manera del pescador o los otros.  Usalo con la intención de limpiar y ordenar la mente. Entonces usa la recta atención y el nombramiento de sensación, emoción, pensamiento.   Es muy importante el no ser intenso en esto.  No te fijes en una cosa en particular, sino solo en lo que estás haciendo… Cuando te sientes, siéntate… no permitas que la mente corra en mil direcciones ni que se divida en pedazos… No es necesario…

En las meditaciones, la recta atención realmente es UNI DIRECCIONAL durante el mayor tiempo posible. Sin excluir todas las sensaciones, emociones y pensamientos de fondo.

Todos estos son naturales.. Pero permite que todos esos fenómenos se queden al fondo sin fijar tu atención en ellos.

Además aplica la atención con la mínima energía… Si te cansas es porque estás usando demasiada energía en la atención.

 

Finalmente con mucha práctica la Recta atención, que es dirigida por la mente manchada racional, se suaviza y la atención llega a ser pura y natural, mientras que la energía cambia en energía sutil no dirigida por la mente manchada.

 

 

 

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